¿Que es
Arrepentimiento?
La falsa enseñanza de "el arrepentimiento del pecado" como un paso necesario
para la salvación es como un nadador ahogándose con un bloque de cemento atado a
sus pies y los brazos atados a la espalda. Le grita al salvavidas pidiendo ayuda,
pero el salvavidas le dice al nadador que se ahoga que no lo puede llevar a un
lugar seguro hasta que desate primero los bloques de cemento de sus propios
pies. El nadador que se ahoga intenta hacerlo repetidamente, pero no es capaz de
desatar el peso de sus pies mientras sus manos estén atadas a la espalda. Como
resultado, el nadador se ahoga mientras que el socorrista simplemente lo observa
debido a sus propias limitaciones.
Esto es lo que la falsa enseñanza del arrepentimiento
está diciendo acerca de la obra de Cristo. Eso enseñanza que El no es lo
suficientemente fuerte al igual que incapaz de salvarnos a nosotros sin nuestra
propia ayuda. Enseña que la obra de Cristo en la cruz no fue suficiente para
salvarnos. Cristo sabe que no somos capaces de desatar el peso del pecado atado
a nuestros pies. A diferencia de los salvavidas, Él nunca nos dice que debemos
hacer por nosotros mismos lo que no podemos. Cuando se trata de la salvación, Él
no necesita nuestra ayuda, y de hecho, si tratamos de ayudar, simplemente
estamos atando pesos adicionales en torno a nuestros pies. “Pero al que obra, no
se le cuenta el salario como gracia, sino como deuda;” Romanos 4:4. No es
demasiado tarde. Igual que el nadador que se ahoga, eres incapaces de liberarte
a ti mismo. No importa la cantidad de peso que se encuentre atado a tus pies, Él
es más que capaz de sacarte hacia un lugar seguro.
Entonces, ¿cuál es tu parte?, ¿qué debe hacer?
Tu parte es clamar por ayuda. Tu parte es entender que te
estás ahogando, y entender que no te puedes salvar a ti mismo. Tu parte es creer
que Él es el único capaz de salvarte, y la única parte que juegas, es confiar en
que Él puede. Tu parte es poner tu confianza en la muerte, sepultura y
resurrección de Cristo, comprendiendo que El murió por ti en la cruz para pagar
la pena completa de tu pecado, creer que fue sepultado, y que resucitó de entre
los muertos. “Además os declaro, hermanos, el evangelio que os he predicado, el
cual también recibisteis, en el cual también perseveráis; por el cual asimismo,
si retenéis la palabra que os he predicado, sois salvos, si no creísteis en vano.
Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por
nuestros pecados, conforme a las Escrituras; y que fue sepultado, y que
resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras;” (I Corintios 15:1-4)
Si estás confiando en la obra de Cristo mas algo que viene de tu parte, es decir,
algo adicional que debes hacer, estás anulando Su gracia, y anulando tu
salvación. Romanos 11:6 dice: "Y si por gracia, ya no es por obras; de otra
manera la gracia ya no es gracia. Y si por obras, ya no es gracia; de otra
manera la obra ya no es obra.” Y Efesios 2:8-9 nos dice “Porque por gracia sois
salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por
obras, para que nadie se gloríe.” Es decir, ¡es por gracia que somos salvos!
El ejemplo que vimos arriba acerca del nadador tiene por
objetivo mostrar cómo “arrepentirte de tus pecados” es, en esencia, la adición
de obras para tu salvación, es decir, que hay algo que debes hacer. Una vez más,
Efesios 2:8-9 dice, "Porque por gracia sois salvos por medio de la fe, y esto no
de vosotros, pues es don de Dios, no por obras para que nadie se gloríe."
Romanos 4: 5 dice, " mas al que no obra, sino cree en aquel que justifica al
impío, su fe le es contada por justicia”.
Los maestros que enseñan el “arrepentimiento del pecado”,
como parte de la salvación, no entienden nuestra situación de impotentes e
inútiles. No ven que nuestras manos están atadas a nuestras espaldas por lo que
es imposible desatar el peso del pecado atado a nuestros pies. Ellos no
entienden que el peso fue desatado por Cristo en la cruz. Ellos no entienden la
palabra arrepentimiento, y no pueden entender la salvación como el simple acto
de colocar tu confianza en Cristo. Ellos no entienden la misericordiosa grandeza
y simplicidad de la Gracia.
Arrepentimiento, tal y como se traduce en el Nuevo
Testamento de la palabra griega (metanoia) significa pensar después, cambiar de
opinión, pensar diferente. El arrepentimiento en el Nuevo Testamento tiene mucho
que ver con una actitud de la mente y nada que ver con la acción.
Arrepentimiento no tiene nada que ver con el remordimiento o sentimiento de
pesar. No tiene nada que ver con el acto de volverte de tus pecados. Nunca
encontrarás la frase, "arrepiéntete de tus pecados", en el Nuevo Testamento. No
está ahí, y no está implícito en la palabra arrepentimiento..
¿No estamos promoviendo el pecado? Estamos conscientes de
los efectos del pecado. El pecado nos separa de Dios; la pena del pecado es la
separación eterna de El en un lugar llamado infierno. Cristo tuvo que morir una
muerte horrible a fin de pagar la pena de nuestro pecado. Lo qué estamos
enseñando es que volverse del pecado no es, y no puede ser un requisito de la
salvación. Antes de la salvación, todos somos pecadores. Somos pecadores por
naturaleza, y pecadores de nacimiento. No importa lo mucho que tratemos de no
pecar y, aunque nunca pequemos otra vez, si no fuera por Cristo, seguiríamos
siendo pecadores. Alejarse del pecado nunca salvó a nadie. Alejarse del pecado
es el resultado de la salvación, no un requisito para la salvación.
Incluso, después de la salvación pecamos. No estamos sin pecado, pero con Su
ayuda, y sólo con Su ayuda, podremos pecar menos.